Esta entrada es acerca de la unidad.
Lebron James hizo un circo televisivo y unificó a todos los seguidores de la NBA en un grito de odio. Mientras imágenes de sus camisetas en llamas inundaban los noticieros, y palabras de desagrado llenaban los foros de opinión virtuales, en Miami se celebraba.
En Colombia teníamos nuestro caso de unificación. Sólo que no se celebraba en ninguna ciudad. A pocos en Colombia les importa Lebron James, pero no a pocos resbala dónde va a parar el dinero de sus impuestos. Al menos no mientras puedan opinar al respecto.
Ingrid fue nuestra Lebron. Nos unificó en el grito de indignación. ¿Qué está haciendo? ¿En serio?
Ingrid ya deshizo sus pasos. No esperaba la ola de odio que generó su "simbólica" demanda, y tal como Lebron, tendrá que cargar con las consecuencias de sus actos en todos los estadios que pise.
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