Como jugador, el ‘Ñol’ ha tenido una carrera apasionante: fue cuatro veces campeón del campeonato peruano, subcampeón y mejor jugador de la Copa Libertadores del 97’, y vistió noventa y cinco veces la camiseta de su selección. También tuvo la oportunidad de compartir Bombonera con Diego Maradona, y fue el primer jugador peruano en vestir colores en la Premier League.
En esta entrevista hace un repaso de los momentos importantes de su carrera, y ofrece opiniones sobre su selección, su carrera, su fútbol… el gran Ñol, mano a mano con El Show.
Nolberto, remontémonos al inicio de tu historia con el fútbol, ¿qué memorias tienes de ver al equipo peruano en la Copa Mundo del 1982?
Era muy joven en ese momento, sin embargo fue maravilloso. Especialmente en los setenta, y hasta el último gran momento del fútbol peruano, entre el año ochenta y el ochenta y cinco. Teníamos grandes jugadores en ese momento: Cubillas, Oblitas, Chumpitaz; hacían parte de un equipo fantástico, del que me sentía orgulloso de ver jugar.
Nolberto, no te tomó mucho tiempo dejar una marca como jugador. Sporting Cristal llego a la final de Libertadores en el 97’, el último equipo peruano en hacerlo, ¿qué recuerdas de esa copa?
Teníamos un equipo genial en ese momento. El técnico era Serigo Markarián, hoy técnico de la selección peruana. Un entrenador fantástico, y pasamos realmente un muy buen momento, tuvimos la oportunidad de disfrutarlo hasta la final. Yo era muy joven, pero teníamos un equipo sólido, una buena mezcla de jugadores jóvenes y experimentados. Fue fantástico para el fútbol peruano, romper la dominación de los clubes argentinos y brasileros en la copa, y ser parte de ello.
Dejaste Perú para unirte a Boca Juniors en Buenos Aires, donde jugaste con Diego Maradona, ¿cómo describirías esta etapa de tu carrera?
Nunca imaginé que Maradona fuera a regresar al fútbol un año más, y nunca imaginé que yo iría a Boca Juniors. Todo en esa época fue increíble para mi. Mudarme a uno de los clubes más importantes del mundo, Boca Juniors, era un sueño, y fue un momento clave para mi carrera; estar en una de las ligas más importantes del Sudamérica y el mundo me ayudó muchísimo a dar el paso a Europa. Sobre Boca, pienso que es un club increíble, que junta demasiada pasión y muchos fanáticos. Fue un honor jugar allí y junto a Diego, un hombre fantástico. Quizás no estaba en su mejor momento, pero jugar junto él fue otro sueño más hecho realidad.
Diego te invitó a su juego de despedida. ¿Qué recuerdas de ese día?
Me sentí muy honrado y afortunado. No pensé que después de jugar poco tiempo junto a él, tres o cuatro años más tarde, me llamaría a hacer parte de su juego de despedida. Estar involucrado en ese partido fue un orgullo, y compartí junto a muchas superestrellas. Una recepción increíble de parte de los hinchas para él, en especial los de Boca. La pasé fantástico.
Dejaste Buenos Aires y a Boca Juniors cuando Kenny Daglish te levó a Newcastle United; allí, fuiste el primer peruano en jugar en la Premier League y en una aparecer en una final de Copa FA. ¿Qué nos puedes compartir sobre esos momentos especiales?
Para ser justos, debo confesar que no conocía mucho acerca del fútbol inglés en ese entonces, sobre todo acerca de Newcastle. Sin embargo, como peruano fue un orgullo enorme venir a jugar a Inglaterra. Recordaba al Liverpool de los años ochenta que dominaba las competencias europeas, y fue increíble llegar a esta liga. Daglish me trajo, uno de los futbolistas más legendarios de todo el Reino Unido, un jugador que recordaba de ese equipo escocés que jugó contra Perú en la Copa del Mundo de 1978. Muchas cosas especiales sucedieron en ese momento en mi carrera, sentí mucho orgullo y felicidad. Poder jugar en estadios históricos como Wembley, el viejo Wembley, era inimaginable, pero sucedió. Esa final y derrota, en Wembley contra el Manchester United, fue algo que disfruté muchísimo.
En Newcastle eras muy popular, dadas tus buenas apariciones futbolísticas para el club, pero también tuviste contacto con la gente por cuenta de The Geordie Latinos, tu banda musical, ¿qué reacción tuvo tu música en la gente?
Es inusual ver a los futbolistas haciendo algo aparte del fútbol; pero qué pasa, la pasión por la música siempre la tuve en las venas, así que en ese tiempo, cuando buscaba algo a lo cual dedicarme por fuera del terreno, conocí unos cuantos músicos –especialmente en Newcastle–, y decidimos tocar Salsa. Lo hicimos y fue tremendamente divertido.
Parece haber algo acerca tuyo que genera empatía inmediata con los fans ingleses, no sólo con la ‘toon army’ de Newcastle tuviste idilios, también con los seguidores de Aston Villa y West Ham. ¿Cómo explicas esa relación con los hinchas?, ¿qué recomendarías a un futbolista para tener tal relación?
Creo que debemos estar muy orgullosos de lo que hacemos en el fútbol. Llevo mucho tiempo en Inglaterra, y he podido ver cómo la gente vive el fútbol, con la pasión con la que lo siente, en cualquier club, y eso es algo que debemos apreciar. Cuando se es profesional, lo único que se debe hacer es devolver todo, dar todo por los seguidores. La gente se esfuerza por viajar, por seguir a tu equipo. Debes mostrar respeto, se profesional, y el resto te llegará. Si lo das todo, los seguidores te van a seguir, van a apreciar lo que haces. Estoy muy a gusto con lo que viví en Newcastle, Aston Villa y West Ham, la he pasado genial.
Nolberto, hablemos un poco de tu presente. Te has vuelto a reunir con Nigel Pearson en Hull City, ¿cómo están tus ánimos en el club cuando se acerca el final de temporada?
Con Nigel tenemos una relación especial. Recuerdo que él llegó a Newcastle como asistente de Glenn Roeder. Luego, me dio la posibilidad de regresar a Inglaterra, a jugar el Championship con Leicester, y ahora a Hull City. El nivel entre el Championship y la liga Premier es distinto, pero considerando que este será mi último año jugando fútbol, me pareció genial unirme al equipo de Nigel. Es satisfactorio trabajar con él, es un hombre de familia, alguien que lo entrega todo. No he estado jugando mucho, pero cada que tenga la oportunidad, estaré listo, y espero que Hull City pueda llegar a los playoffs esta temporada.
Defendiste muchas veces la camiseta del Perú, y por ello te queremos preguntar acerca la selección, ¿qué opinión te merecieron los últimos amistosos que jugó?
Honestamente, no pude ver los partidos, pero tengo esperanza; como peruano y seguidor que soy, siempre querré lo mejor para el equipo. Tenemos un director técnico fantástico, a pesar de que tiene un trabajo muy duro por delante porque clasificar al mundial en Sudamérica es dificilísimo. Creo que tenemos jugadores muy buenos, aunque desafortunadamente, no tantos si comparamos con Uruguay, Argentina, Brasil, Paraguay o Chile; pero tenemos jugadores de talla mundial. Ésta será, probablemente, la última posibilidad para Claudio Pizarro de ir al mundial; junto a él están Guerrero, Farfán, Vargas, todos muy buenos jugadores. Espero que puedan mezclarse bien con los jugadores de la liga local, y jueguen como una unidad. Es la clave a tratar de clasificarse, trabajar juntos.
¿Ofrecerás tus servicios a la selección para la Copa América que viene en Argentina?
Siempre estaría dispuesto a jugar para mi país, sin embargo, debo ser realista. En esta Copa América, Markarián pondrá a punto el equipo que jugará las eliminatorias, y en sus planes está consolidar ese grupo. Les deseo lo mejor a los jugadores y a la selección, espero que jueguen una Copa América que los ayude a prepararse bien.
Nolberto, Perú fue último en las eliminatorias a Sudáfrica 2010. ¿Qué cambiarías si pudieras?, ¿la dirigencia, jugadores, técnicos, o incluso, expectativas de los hinchas y la prensa?
Creo que en Perú, a veces, las expectativas se tornan muy exageradas. Hay que ir despacio, son largas las eliminatorias. En mi experiencia, evitar el pánico es clave: usualmente, después de dos o tres resultados malos, se ataca muy fuerte desde la prensa y la fanaticada, cosa que afecta la atmosfera del equipo. Hay que dejar trabajar al director técnico, e ir trabajando juntos, seguidores, jugadores, y dedicados al cien por ciento, creo que Perú tiene una oportunidad.
¿Has tenido la oportunidad de conversar con Reimond Manco? ¿Qué opinión te merece su caso?
Es triste lo que sucedió con él. Un jugador que generó muchas esperanzas, y creo que no fue lo suficientemente fuerte; sin embargo, es muy joven, y necesita darse cuenta de que para ser exitoso mental y físicamente, la atmosfera que lo rodea debe ser distinta. Debe trabajar en esto en esto si quiere regresar al fútbol, porque el talento, el talento lo tiene de sobra.
Estos días haces el curso de entrenador técnico en Inglaterra, ¿sueñas con llevar a Perú a una Copa Mundial algún día?
¡Y, bueno! Hago el curso, es una oportunidad linda para mi. Ya veremos, ya veremos, de pronto en el futuro poder llegar a la selección, pero que sea un futuro lejano. Por el momento lo único que quiero es conseguir una oportunidad de trabajar aquí. Será muy difícil conseguir un trabajo como entrenador en la Premier League, así que ese es mi reto.
Nolberto Solano habló con Alejandro Pérez y Tim Sturtridge de The South American Footbal Show in association with The Independentt.
Espacio de exploración a la curiosidad deportiva que tanto tiempo de nuestras vidas consume.
viernes, 8 de abril de 2011
Exclusivo Online: Hugo Almeida habla con The South American Football Show
Durante la última fecha FIFA, El Show y Golgolgol.net tuvieron la oportunidad de hablar con Hugo Almeida. El poderoso delantero de Portugal nos habló sobre jugar contra La Roja Chilena y la Albiceleste gaucha, nos contó porqué vale la pena compartir club con José Mourinho y nos ilustró sobre su adaptación al fútbol turco.
Hugo, acabas de jugar dos partidos contra Chile y Finlandia con tu selección nacional, ¿qué tan satisfactorio es jugar para tu equipo nacional?
Es un placer enorme, siempre, poder estar en mi país y trabajar con el equipo nacional. Disfruté mucho el juego contra Chile, creo que es la primera vez que juego contra ellos y me impresionó su calidad. Fue lindo ver a los dos equipos jugar un futbol vistoso. Chile es un equipo joven, como el nuestro, y tiene muchos jugadores de peso en las ligas europeas. El empate fue justo, y espero poder enfrentarlos de nuevo en un futuro.
Para nosotros, vencer a Finlandia fue importante, y hacer parte de la victoria durante los 90 minutos fue gratificante para mi. Los dos juegos sirvieron para mostrarle a nuestra afición que vamos en la dirección correcta.
Hace poco tuviste la oportunidad de enfrentar a Argentina, ¿qué tal estuvo ese juego?
Antes de jugar contra Argentina, sabes que va a ser un juego de alto vuelo, muy alto vuelo. Aún así, si soy honesto, ese partido no fue tan bueno en lo personal. Fallé una oportunidad increíble, creo fue la peor oportunidad que jamás fallé en mi carrera. Sí, un defensa me estaba pisando, sin embargo he debido anotar. El resto del partido me sentí cómodo, y jugar contra los mejores del mundo es algo con lo que uno debe motivarse y entretenerse.
Hablemos ahora de tu club. Antes de esta fecha FIFA, tu equipo, Besiktas, logró una victoria 4-2 en casa. ¿Es esta la muestra de que el club va bien dirigido?
Fue una victoria importante ante Kayserispor, y anotar dos goles en ese juego me puso muy contento; fueron goles importantes para el equipo y para mi. Soy una nueva cara en Besiktas, y no siempre es fácil cambiar de club, de ciudad y de país. Anotar simplemente me otorga la confianza de que puedo anotar más para el equipo, y eso es vital para el delantero.
El otrora técnico del Real Madrid, Bernd Schuster, dejó la dirección técnica del Besiktas hace poco, y por ello te preguntamos, ¿qué efecto tiene en un jugador que el hombre que lo firmó se vaya del club tan pronto después de la transacción?
Es la primera vez que me veo en tal situación, y sí, puede ser difícil de lidiar. Decidí ir a Besiktas por muchos motivos, entre ellos, el director técnico; fue el interés de Schuster en mí el que me hizo considerar la posibilidad y tomar la decisión. Cuando se fue, pasé momentos difíciles, pero bien sabemos que en fútbol todo es posible. La vida sigue, hay que agachar la cabeza y seguir trabajando duro bajo el mando del nuevo entrenador, y esperar que él tenga fe en tus habilidades y te de la oportunidad de jugar.
La Super Lig turca es famosa alrededor Edel mundo por la intensidad de los seguidores. ¿Cómo te sentiste al ver que tantos hinchas habían ido al aeropuerto a recibirte?
La verdad, no sabía qué decir o hacer. El aeropuerto estaba lleno de fans que gritaban fuertísimo y cantaban sin cesar. Fue maravillosos verlo, sentirlo, el que estos hinchas realmente aman el fútbol.
Danos tus impresiones sobre la calidad de la liga turca.
Es una liga sólida, tiene buenos jugadores y equipos fuertes. En Besiktas, por ejemplo, tenemos una gran cantidad de jugadores de calidad, como mis compañeros de selección Simao y Ricardo Quaresma. En Fenerbache juegan el capitán de la selección uruguaya, Diego Lugano, y el brasilero Alex. En todos los equipos hay jugadores buenos, y esto hace a la liga competitiva, esa es una de las razones por las cuales me gusta jugar aquí.
Como delantero polifacético, se te ha pedido mucho que juegues solo en punta, ¿disfrutas este rol en el equipo?
Hablando seriamente, lo único que prefiero es jugar. Es lo único que me interesa y quiero hacer, jugar en cuanto partido pueda. Para mí no es problemático jugar solo o acompañado, lo importante es jugar.
Hasta ahora cumples 26 años de edad, y sabemos que hablas un Inglés fluido, ¿te interesaría jugar en el fútbol Inglés?
No cabe la menor duda de que jugar en Inglaterra me interesaría. Es una liga fantástica y me gusta mucho seguirla. No puedo decir qué traerá el futuro, pero sé que me gustaría jugar en Inglaterra, algún día.
Alguien que conoce bien Inglaterra es José Mourinho, ¿qué nos puedes compartir sobre el técnico, y el hombre que es?
José Mourinho es especial. Para mí, es el mejor entrenador del mundo. Es un hombre muy inteligente, que se la lleva muy bien con los jugadores. José lucha del lado de sus dirigidos, y no sobra decir que esto es muy importante. Los jugadores apreciamos profundamente tener un técnico que los apoye de esa manera.
Hugo Almeida habló con Alejandro Pérez y Tim Sturtridge, de The South american Football show.
Hugo, acabas de jugar dos partidos contra Chile y Finlandia con tu selección nacional, ¿qué tan satisfactorio es jugar para tu equipo nacional?
Es un placer enorme, siempre, poder estar en mi país y trabajar con el equipo nacional. Disfruté mucho el juego contra Chile, creo que es la primera vez que juego contra ellos y me impresionó su calidad. Fue lindo ver a los dos equipos jugar un futbol vistoso. Chile es un equipo joven, como el nuestro, y tiene muchos jugadores de peso en las ligas europeas. El empate fue justo, y espero poder enfrentarlos de nuevo en un futuro.
Para nosotros, vencer a Finlandia fue importante, y hacer parte de la victoria durante los 90 minutos fue gratificante para mi. Los dos juegos sirvieron para mostrarle a nuestra afición que vamos en la dirección correcta.
Hace poco tuviste la oportunidad de enfrentar a Argentina, ¿qué tal estuvo ese juego?
Antes de jugar contra Argentina, sabes que va a ser un juego de alto vuelo, muy alto vuelo. Aún así, si soy honesto, ese partido no fue tan bueno en lo personal. Fallé una oportunidad increíble, creo fue la peor oportunidad que jamás fallé en mi carrera. Sí, un defensa me estaba pisando, sin embargo he debido anotar. El resto del partido me sentí cómodo, y jugar contra los mejores del mundo es algo con lo que uno debe motivarse y entretenerse.
Hablemos ahora de tu club. Antes de esta fecha FIFA, tu equipo, Besiktas, logró una victoria 4-2 en casa. ¿Es esta la muestra de que el club va bien dirigido?
Fue una victoria importante ante Kayserispor, y anotar dos goles en ese juego me puso muy contento; fueron goles importantes para el equipo y para mi. Soy una nueva cara en Besiktas, y no siempre es fácil cambiar de club, de ciudad y de país. Anotar simplemente me otorga la confianza de que puedo anotar más para el equipo, y eso es vital para el delantero.
El otrora técnico del Real Madrid, Bernd Schuster, dejó la dirección técnica del Besiktas hace poco, y por ello te preguntamos, ¿qué efecto tiene en un jugador que el hombre que lo firmó se vaya del club tan pronto después de la transacción?
Es la primera vez que me veo en tal situación, y sí, puede ser difícil de lidiar. Decidí ir a Besiktas por muchos motivos, entre ellos, el director técnico; fue el interés de Schuster en mí el que me hizo considerar la posibilidad y tomar la decisión. Cuando se fue, pasé momentos difíciles, pero bien sabemos que en fútbol todo es posible. La vida sigue, hay que agachar la cabeza y seguir trabajando duro bajo el mando del nuevo entrenador, y esperar que él tenga fe en tus habilidades y te de la oportunidad de jugar.
La Super Lig turca es famosa alrededor Edel mundo por la intensidad de los seguidores. ¿Cómo te sentiste al ver que tantos hinchas habían ido al aeropuerto a recibirte?
La verdad, no sabía qué decir o hacer. El aeropuerto estaba lleno de fans que gritaban fuertísimo y cantaban sin cesar. Fue maravillosos verlo, sentirlo, el que estos hinchas realmente aman el fútbol.
Danos tus impresiones sobre la calidad de la liga turca.
Es una liga sólida, tiene buenos jugadores y equipos fuertes. En Besiktas, por ejemplo, tenemos una gran cantidad de jugadores de calidad, como mis compañeros de selección Simao y Ricardo Quaresma. En Fenerbache juegan el capitán de la selección uruguaya, Diego Lugano, y el brasilero Alex. En todos los equipos hay jugadores buenos, y esto hace a la liga competitiva, esa es una de las razones por las cuales me gusta jugar aquí.
Como delantero polifacético, se te ha pedido mucho que juegues solo en punta, ¿disfrutas este rol en el equipo?
Hablando seriamente, lo único que prefiero es jugar. Es lo único que me interesa y quiero hacer, jugar en cuanto partido pueda. Para mí no es problemático jugar solo o acompañado, lo importante es jugar.
Hasta ahora cumples 26 años de edad, y sabemos que hablas un Inglés fluido, ¿te interesaría jugar en el fútbol Inglés?
No cabe la menor duda de que jugar en Inglaterra me interesaría. Es una liga fantástica y me gusta mucho seguirla. No puedo decir qué traerá el futuro, pero sé que me gustaría jugar en Inglaterra, algún día.
Alguien que conoce bien Inglaterra es José Mourinho, ¿qué nos puedes compartir sobre el técnico, y el hombre que es?
José Mourinho es especial. Para mí, es el mejor entrenador del mundo. Es un hombre muy inteligente, que se la lleva muy bien con los jugadores. José lucha del lado de sus dirigidos, y no sobra decir que esto es muy importante. Los jugadores apreciamos profundamente tener un técnico que los apoye de esa manera.
Hugo Almeida habló con Alejandro Pérez y Tim Sturtridge, de The South american Football show.
viernes, 1 de abril de 2011
Atípico es el nuevo típico en Locombia.
No pocas veces escuchamos -o leemos- sobre jugadores colombianos que parten al exterior, y sobre cómo, después de unos meses, no logran adaptarse. Cuando nos enteramos de que perdieron su lugar en los clubes, pensamos algo por las líneas de “típico”.
Somos injustos. Claro. Es una profesión como cualquier otra; difícil. Adaptarse, salir del país, dejar amores y familia atrás por un trabajo envuelto en sueño, y un sueño envuelto en trabajo, suena tal y como debe ser: un dilema de proporciones masivas. Pero, esto es fútbol y los jugadores son gladiadores profesionales… o eso esperamos de ellos.
Entonces, imaginamos el viaje del que era una promesa; lo encontramos errante por clubes y ligas de menor relevancia, y presenciamos la inevitable extinción de la llama. Otra esperanza de un buen jugador se va al cajón. Típico, ¿no?
La historia de migración de jugadores colombianos y latinos al exterior es mezclada; unos tantos han triunfado, otros muchos han desparecido. Realidad normal bajo las leyes del talento escaso: ese que trasciende fronteras y culturas. Ahora bien, si nos detenemos a mirar el panorama hoy, tenemos que llegar a la conclusión de que aquello que por costumbre pensábamos típico, no es tal.
De los precursores colombianos en Europa destacan –entre varios- Asprilla de Parma, y el Tren Valencia de Bayern Munich; posteriormente es innegable que Ivan Córdoba estableció en Inter una vara altísima en términos de duración y profesionalismo. Y, ¿hoy?
Hay estallidos. Parece cada vez haber más. Jugadores como Cristian Zapata, Pablo Armero, Camilo Zúñiga, como Falcao, Freddy Guarín, James Rodríguez y Víctor Montaño, de actitud joven, parecen afectar positivamente sus entornos en ligas como la italiana, francesa y la portuguesa; estos jugadores están mostrando el paso que sigue a la adaptación.
Es un talento enorme y una inteligencia: adaptarse, luego influir. Argentinos, uruguayos y brasileros vienen haciéndolo por años.
Juan Guillermo Cuadrado ha demostrado ser un gran jugador de fútbol, sin embargo, no ha logrado el nivel que lo separe de los suplentes. Marco Pérez, después de un periodo de adaptación, tuvo momentos gloriosos en Gimnasia y Esgrima de La Plata; posteriormente llegó a Zaragoza donde -hasta el día de hoy- no ha logrado adaptarse, jugar, influir. Necesitamos que estos dos jugadores, junto a muchos otros, tengan el carácter para saber que siguen en el juego, a pesar de las horas zonas grises.
Teófilo Gutiérrez es un caso interesante. Corrió con suerte, lo salvó su pasado. Si sus números no hubieran sido impresionantes antes de llegar a Turquía, los inversores jamás se hubieran jugado por él. Jamás se hubiera liberado de sus obligaciones con el Trabzonspor; club, que vale la pena decir, depositó su confianza en él y con todo derecho le exigía algún sentido de responsabilidad.
Historia patria. Ahora en Racing vive un momento de efervescencia, del cual esperamos se siga alimentando para seguir anotando. Se salió con la suya por ser talentoso. Ahora que se siente cómodo de nuevo, anota de nuevo. El futbolista es especial, como cualquier otro trabajador.
Casos pasados y presentes en Sudamérica.
En Perú, la historia de Reimond Manco sigue generando titulares; una de tantas que dictan que si los pies no están bien puestos sobre la tierra, es difícil no volarse, y desperdiciar un talento increíble en el proceso. Por sus matices únicos, la historia es especial, pero el subtexto es común a muchos futbolistas de toda Sudamérica.
El joven -hoy de veintiún años-, fue elegido en 2007 como mejor jugador del sudamericano Sub-17 de Ecuador, y viajó posteriormente al PSV Eindhoven. Los medios no dejaron el hecho pasar desapercibido, y llegaron a proclamar al jugador como el “salvador” de la selección Inca. A globo inflado de expectativas, desenlace rápido: regresó sin gloria de Holanda, cargando la cruz de haber ‘fallado’.
De vuelta a Perú, Manco fue parte de demasiados escándalos para su corta edad. Por salir a jugar al casino sin permiso, Sergio Markarían lo vetó de la selección Peruana, y pasó por infortunados episodios como un temprano y bullicioso divorcio, muchas fiestas y varias relaciones maltrechas, hechas públicas en tabloides.
Intentos por reiniciar su carrera en Juan Aurich, y su innegable talento, le valieron el pase al club Atlante F.C; pero Cancún demostró no ser la mejor opción para el joven, dada su propensión al goce.
En 10 de marzo, Manco fingió haber sido secuestrado para justificar una llegada tardía a entrenamientos. Esta “idea” le costó su trabajo con el Atlante. La posibilidad es latente de que, como le sucediera a Ariel Ortega, le sea prohibido jugar durante un año. La historia del “pastorcito mentiroso” jamás resonó tanto.
El jugador sudamericano tiene que contar con armas para enfrentar esa gran dificultad. Saber mantener la calma, cuando llegan el dinero y la atención. Es un reto que no todos logran sobrellevar. Y repito, injustas palabras son, pues no hay profesión que escape de esta realidad; pero esto es fútbol.
En una entrevista para The South American Football Show, la joven promesa del fútbol venezolano, Yohandry Orozco (Wolfsburgo – Alemania / Selección Venezuela), nos contó cómo atraviesa el periodo de adaptación en Alemania:
“Me siento bien. Tengo un lindo apartamento aquí en Wolfsburg y vivo con mi padre. Siempre fue un sueño el poder vivir afuera. Pasaba horas pensando en un futuro en Europa, y estar aquí, ahora, es increíble. La ciudad agradable, y tiene todo lo que uno puede necesitar”.
Yohandry tiene 18 años, vive con su padre. Fue la figura de su selección sub 20 en el torneo que tuvo lugar en Perú hace meses, y ahora vive la adaptación, para luego influir. Si logra adaptar su espíritu de Maracaibo en Wolfsburg, si su padre lo guía y lo mantiene enfocado en lo importante… habrá esperanzas, pero no es una lucha fácil.
¿De qué lado terminará? Interesante será averiguarlo. Una pieza más en el rompecabezas impredecible del talentoso jugador latinoamericano, fuera de sus cómodos alrededores latinos.
Somos injustos. Claro. Es una profesión como cualquier otra; difícil. Adaptarse, salir del país, dejar amores y familia atrás por un trabajo envuelto en sueño, y un sueño envuelto en trabajo, suena tal y como debe ser: un dilema de proporciones masivas. Pero, esto es fútbol y los jugadores son gladiadores profesionales… o eso esperamos de ellos.
Entonces, imaginamos el viaje del que era una promesa; lo encontramos errante por clubes y ligas de menor relevancia, y presenciamos la inevitable extinción de la llama. Otra esperanza de un buen jugador se va al cajón. Típico, ¿no?
La historia de migración de jugadores colombianos y latinos al exterior es mezclada; unos tantos han triunfado, otros muchos han desparecido. Realidad normal bajo las leyes del talento escaso: ese que trasciende fronteras y culturas. Ahora bien, si nos detenemos a mirar el panorama hoy, tenemos que llegar a la conclusión de que aquello que por costumbre pensábamos típico, no es tal.
De los precursores colombianos en Europa destacan –entre varios- Asprilla de Parma, y el Tren Valencia de Bayern Munich; posteriormente es innegable que Ivan Córdoba estableció en Inter una vara altísima en términos de duración y profesionalismo. Y, ¿hoy?
Hay estallidos. Parece cada vez haber más. Jugadores como Cristian Zapata, Pablo Armero, Camilo Zúñiga, como Falcao, Freddy Guarín, James Rodríguez y Víctor Montaño, de actitud joven, parecen afectar positivamente sus entornos en ligas como la italiana, francesa y la portuguesa; estos jugadores están mostrando el paso que sigue a la adaptación.
Es un talento enorme y una inteligencia: adaptarse, luego influir. Argentinos, uruguayos y brasileros vienen haciéndolo por años.
Juan Guillermo Cuadrado ha demostrado ser un gran jugador de fútbol, sin embargo, no ha logrado el nivel que lo separe de los suplentes. Marco Pérez, después de un periodo de adaptación, tuvo momentos gloriosos en Gimnasia y Esgrima de La Plata; posteriormente llegó a Zaragoza donde -hasta el día de hoy- no ha logrado adaptarse, jugar, influir. Necesitamos que estos dos jugadores, junto a muchos otros, tengan el carácter para saber que siguen en el juego, a pesar de las horas zonas grises.
Teófilo Gutiérrez es un caso interesante. Corrió con suerte, lo salvó su pasado. Si sus números no hubieran sido impresionantes antes de llegar a Turquía, los inversores jamás se hubieran jugado por él. Jamás se hubiera liberado de sus obligaciones con el Trabzonspor; club, que vale la pena decir, depositó su confianza en él y con todo derecho le exigía algún sentido de responsabilidad.
Historia patria. Ahora en Racing vive un momento de efervescencia, del cual esperamos se siga alimentando para seguir anotando. Se salió con la suya por ser talentoso. Ahora que se siente cómodo de nuevo, anota de nuevo. El futbolista es especial, como cualquier otro trabajador.
Casos pasados y presentes en Sudamérica.
En Perú, la historia de Reimond Manco sigue generando titulares; una de tantas que dictan que si los pies no están bien puestos sobre la tierra, es difícil no volarse, y desperdiciar un talento increíble en el proceso. Por sus matices únicos, la historia es especial, pero el subtexto es común a muchos futbolistas de toda Sudamérica.
El joven -hoy de veintiún años-, fue elegido en 2007 como mejor jugador del sudamericano Sub-17 de Ecuador, y viajó posteriormente al PSV Eindhoven. Los medios no dejaron el hecho pasar desapercibido, y llegaron a proclamar al jugador como el “salvador” de la selección Inca. A globo inflado de expectativas, desenlace rápido: regresó sin gloria de Holanda, cargando la cruz de haber ‘fallado’.
De vuelta a Perú, Manco fue parte de demasiados escándalos para su corta edad. Por salir a jugar al casino sin permiso, Sergio Markarían lo vetó de la selección Peruana, y pasó por infortunados episodios como un temprano y bullicioso divorcio, muchas fiestas y varias relaciones maltrechas, hechas públicas en tabloides.
Intentos por reiniciar su carrera en Juan Aurich, y su innegable talento, le valieron el pase al club Atlante F.C; pero Cancún demostró no ser la mejor opción para el joven, dada su propensión al goce.
En 10 de marzo, Manco fingió haber sido secuestrado para justificar una llegada tardía a entrenamientos. Esta “idea” le costó su trabajo con el Atlante. La posibilidad es latente de que, como le sucediera a Ariel Ortega, le sea prohibido jugar durante un año. La historia del “pastorcito mentiroso” jamás resonó tanto.
El jugador sudamericano tiene que contar con armas para enfrentar esa gran dificultad. Saber mantener la calma, cuando llegan el dinero y la atención. Es un reto que no todos logran sobrellevar. Y repito, injustas palabras son, pues no hay profesión que escape de esta realidad; pero esto es fútbol.
En una entrevista para The South American Football Show, la joven promesa del fútbol venezolano, Yohandry Orozco (Wolfsburgo – Alemania / Selección Venezuela), nos contó cómo atraviesa el periodo de adaptación en Alemania:
“Me siento bien. Tengo un lindo apartamento aquí en Wolfsburg y vivo con mi padre. Siempre fue un sueño el poder vivir afuera. Pasaba horas pensando en un futuro en Europa, y estar aquí, ahora, es increíble. La ciudad agradable, y tiene todo lo que uno puede necesitar”.
Yohandry tiene 18 años, vive con su padre. Fue la figura de su selección sub 20 en el torneo que tuvo lugar en Perú hace meses, y ahora vive la adaptación, para luego influir. Si logra adaptar su espíritu de Maracaibo en Wolfsburg, si su padre lo guía y lo mantiene enfocado en lo importante… habrá esperanzas, pero no es una lucha fácil.
¿De qué lado terminará? Interesante será averiguarlo. Una pieza más en el rompecabezas impredecible del talentoso jugador latinoamericano, fuera de sus cómodos alrededores latinos.
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