Escapa a la razón, sencillo como eso. Escapa la lógica, escapa el propósito, escapa cualquier viso de sensatez. Si alguien me pregunta por qué la pantalla del Campín es tan subutilizada y pretende que mi respuesta tenga algo de lógica está en el lugar equivocado. ¿Por qué?
¿Es nuestro yugo sufrir del síndrome “gato por liebre” por los siglos de los siglos?
Estudiemos el caso y analicemos los pro y los contras de esta nueva pantalla, estableciendo paralelos con el antiguo tablero del Campín, que más honesto no se pudo presentar mientras duró activo. Encendido a medias, demostrando el encantador show del bombillo fundido al lado del que a duras penas prende.
¿Es nuestro yugo sufrir del síndrome “gato por liebre” por los siglos de los siglos?
Estudiemos el caso y analicemos los pro y los contras de esta nueva pantalla, estableciendo paralelos con el antiguo tablero del Campín, que más honesto no se pudo presentar mientras duró activo. Encendido a medias, demostrando el encantador show del bombillo fundido al lado del que a duras penas prende.
El viejo tablero del Campín gana el combate sin mayor lucha pues si hago el rápido balance de cosas que el tablero ha hecho por mí no hay punto de comparación. Puedo enlistar como un vital numero Uno que el viejo tablero me enseñó a cantar parcialmente el himno de Bogotá, sembrando algo de cultura ciudadana en mí. Habiendo salido de un colegio bilingüe al que le importaba poco esta ciudad y su himno, el viejo tablero -alimentándome las letras hasta que fueron entrando- llenó el hoyo de Bogotaneidad que me hacía falta. Que necesitaba.
Viejo tablero Uno, Nuevo tablero Cero.
El nuevo tablero me muestra incontables veces los mismos tres ángulos de las chicas Águila. Una y otra vez, una y otra vez. De paso, dañando las oportunidades de que la gente vea a las porristas. Nuestras chicas de verdad. La primera vez que se vieron las chicas águila en la pantalla, eran una novedad y morbo permisible; después de 3500 veces consecutivas han pasado de ser mis objetivos sexuales a ser mis objetivos militares. Buen trabajo Águila, odiamos a tus chicas ahora. Buen trabajo Águila, ahora pido Pilsen.
El flamante tablero nuevo ha logrado desplazar aparte (aunque quizás ni siquiera por su culpa sino de quienes lo administran y desperdician) el antiguo grito de gol que caracterizaba el “gol en otra plaza”. El famoso “guuuuuuoooooooo.. la rumba de gol..” tan típico como la lechona. Era ambiental, era informativo, era IMPORTANTE escucharlo. Pero supongo que la gente que gerencia el nuevo tablero considera positivo que ahora sea necesario adivinar de suerte cuando mirar al tablero para saber si hay goles en otras plazas. Un absurdo enorme.
Señores, se necesita el audio, es vital para vivir la fecha a fondo. ¡Devuélvanlo!
Ahora, al tema de fondo. El antiguo tablero no tenía la capacidad de mostrar video. El antiguo tablero no daba pie ni para tanto debate ni para tanta frustración. Quizás podía mostrar el reloj de juego y no lo hacía, seguro. Pudo ser mejor utilizado pero mientras lo vi funcionar le aprecié más de lo que le critiqué; cosa que no me sucede con la concesión comercial de cerveza Águila llamada nuevo tablero electrónico.
Empecemos diciendo que no pedimos lo imposible, una transmisión en directo del partido no tiene sentido. Repeticiones de fueras de lugar y goles dudosos no se deben considerar. Pero jugadas bonitas, curiosidades en la hinchada, ¿no valdría la pena enaltecer? Para evitar el debate de los goles dudosos, que no se considere repetir los goles pero no nos neguemos la oportunidad de hacer de el show que estamos viendo una fuente de material para resaltar en una pantalla de alta tecnología; que hace al hincha más parte de la experiencia del fútbol espectáculo y le ayuda a sentirse mejor por el dinero que está pagando por su boleta.
Sí, el hincha es feliz si su equipo gana. Pero eso no significa que no se le pueda dar más, porque a veces se gana y a veces se pierde. Es posible que una buena experiencia de estadio logre subsanar algo de la amargura de perder. Incluso sin necesidad de recurrir a uso de imágenes en vivo, podría lucharse por hacer una buena compilación de goles de Millonarios, o de Santa Fe, históricos, o recientes. Podría simplemente ofrecerse algo más que las alineaciones con foto (que si bien son algo novedoso, presentan un diseño básico que hace lucir chico al equipo) y las chicas Águila.
¿Implica esto gastos astronómicos? Es probable, pero si no es viable ahora, que se planee viable luego. El uso de esta pantalla es vergonzoso y en vez de generarme orgullo por mi estadio y mi equipo me genera aversión y frustración, me da la impresión de que una vez más me metieron Gato por liebre...