martes, 21 de julio de 2009

EL marketing Escarlata

Al Pascual Guerrero llegaron los hinchas que tanto habían convocado el cuerpo técnico y los jugadores. Después de todo cuando el sueldo de unos cuantos meses no llega, y comienza a sentirse profunda angustia monetaria; hay que recurrir hasta a lo extraño para revertir la situación.

Llegaron unos 36.000: representaron apoyo, representaron un marco lindo para el clásico contra el Atlético Nacional, y representaron dinero para el club, sus técnicos, sus jugadores.

La tendencia la empezó Diego Umaña, que ya tiene a su haber un título, y de paso un repertorio de comportamientos bizarros que le permiten cruzar fronteras que otros técnicos no se atreverían a cruzar. Esta vez apeló a la gran frase "le va la madre si no llenamos el estadio".

Este hecho contagió a sus jugadores, que más moderados, trataron de promover la causa. "El Pascual se ve lindo cuando está lleno", dijo Paulo Cesar Arango a través de los medios masivos.

Las indirectas de incentivo a la hinchada vinieron también de otros jugadores, quienes a pesar de haber visto el Pascual lleno en época de finales, saben que cuentan con una hinchada mal acostumbrada a ganarlo casi todo en poco tiempo. Una hinchada ingrata. No hay por qué, hasta ahora, llamarla de otro modo.

No por nada Umaña les mandó "la madre" si no apoyaban.

La parcial escarlata cuasi llenó las tribunas del Pascual, pero hay que anotar el hecho de que, a pesar de los titulares de prensa según los cuales la hinchada había cumplido, el reto viene luego. Un partido contra Atl. Nacional implica siempre una convocatoria grande, aunque hay que anotar que llevaba tiempo sin una entrada de este calibre. El marketing funciona.

Vendrán partidos contra rivales de menor implicación "clásica", donde se verá que tipo de apoyo reciben los rojos de Cali, apoyo de verdad. Es un equipo grande, pero por el momento, a la hinchada aún le quedan cosas por probar como para que los medios canten victoria, y la devuelvan a su posición de confort.

El partido terminó 2-2. Empate en casa contra un rival eterno. Y ese resultado puede ser el que determine asistencias futuras. Veremos pronto si el escepticismo resulta infundado, o si de verdad estamos viendo nacer frente a nuestra narices la hinchada que un trece veces campeón merece tener en casa.

Todo, gracias al poder del marketing directo.

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