martes, 15 de junio de 2010

Día 5to - El ánimo de los chicos

Concluyó el partido de Brasil, y con ánimos de cerrar la 5ta jornada del mundial, escribiré con ángulos divididos. Hablaré de equipos chicos y de equipos grandes. En el primer rubro ubicaremos a los debutantes eslovacos, a los kiwis y a los coreanos del norte; en el otro a Brasíu, Portugal y Costa de Marfil.

Sencillo: los chicos salvaron el día, los grande en su mayoría decepcionaron.

Arranque del día con los debutantes eslovacos contra los "blancos todos" (orgullo de un comercial de detergentes). Los neozelandeses lo empataron al minuto 93, y lograron el primer punto Kiwi en la historia de los mundiales. A diferencia de Portugal vs Costa de Marfil, este no fue un partido jugado con miedo. Los dos equipos se mostraron conscientes de la importancia del juego, y lo disputaron con gallardía. A la altura, sino de fútbol total, de intensidad y amor propio.

Costa de Marfil vs Portugal mostró a dos equipos en los que ni las individualidades se presentaron desequilibrantes. Más allá del remate de Cristiano Ronaldo en el poste, nadie generó peligro. En el desarrollo de juego lució más fuerte Costa de Marfil; la saga de Portugal respondió bien -a diferencia del resto del equipo-, y logró el punto a expensas de un ataque africano que se inventaba maneras de desperdiciar el balón de tres cuartos de ancha en adelante.

Los aplausos del día hoy se los lleva el equipo norcoreano. El primer tiempo que jugó fue una muestra de respeto y ganas, de seriedad y trabajo en equipo. Lograron desconectar parcialmente los circuitos de un Brasil jugando en segunda marcha; lograron jugar con un decoro que pocos esperaban.

Creo que a nadie le gusta perder, pero si pierde, así sería la manera. Dejando todo por más que al frente jueguen dios y el diablo.

Un detalle desde la antesala del partido. Se vio en los himnos al delantero coreano llorando. Su imposibilidad de contener sus emociones fue una imagen diciente de lo humanamente magna que es una copa.

De Brasil queda esperar si muestra algo más. ¡La gente paga por verlo!