La existencia y muerte del momentum
El concepto es muy nombrado en los deportes norteamericanos, y sirve para condensar la actitud dominante de un equipo (o individuo) en la cancha... sirve para determinar quien lleva las amarras en el partido.. de lo que sea.
Hoy el equipo chileno fue fiel a su promesa de salir a proponer juego de ataque, de defenderse con el balón. Desde el minuto 5 hasta el 25 dominó a España, la metió en su cancha, la hizo ver mal. Chile salió a hacerse dueño del momentum, lo logró, y luego por una jugada extraña, por no decir desastrosa, vio como ese momentum que había logrado se desvanecía.
Y como el momentum que un equipo pierde recae en el otro, España lo abrazó y aprovechó. Diez minutos después anotó el segundo en una definición fría de Iniesta (resultado de un toquetéo interesante), y acto seguido se vio con un hombre más en la cancha tras la doble amarilla de Estrada, jugador que Bielsa incluyó a pesar de no venir jugando.
En ese instante el momentum dejó de importar. La suerte chilena se sellaba en lo que a este partido concernía, y no tenía ya la posibilidad de evitar a Brasil quedando primero de su grupo. Faltaba ver entonces qué ocurría en el otro juego para saber si seguía o no con vida. La plegaria a Honduras se elevó a lo alto y sirvió.
España ganó así el grupo y enfrentará a Portugal en el megaclásico peninsular, pero no lució bien en el inicio, se vio superado por Chile, por el hambre. España no parece tener hambre y eso puede costarle caro. Los Shilenos se medirán al favorito Brasil, con la alegría de un día más, pero con la certeza de que será el último. Para hacer las cosas más difíciles no contará ni con Waldo Ponce ni con el Pitbull Medel por acumulación de tarjetas. El sueño chileno fue lindo mientras duró, y al menos Bielsa se pudo quitar el estigma de no poder avanzar de ronda...
Ni chocolates, ni relojes, ni orquídeas
Los suizos no pudieron pedir un mejor escenario, pero sí debieron exigirse mejor fútbol. No tuvieron ni la precisión de sus relojes, ni el sabor de sus chocolates: mostraron la frialdad de sus políticas externas y merecieron empacar las maletas; demostraron que cuando recayó en ellos la responsabilidad de crear se sintieron fuera de la ropa.
Pueden darse por bien servidos de todas formas, cumplieron lo que creo iban a hacer a Sudáfrica, romper el record de los italianos de valla sin vencer durante más minutos. Todo un logro.
Las orquídeas hondureñas salieron a la cancha animadas por el discurso de Reinaldo Rueda de defender el honor latinoamericano y de los pueblos oprimidos alrededor del muno. Cumplieron, no perdieron, en especial por la actuación del arquero Valladares. Para remarcar un tapadón absurdo a un remate a quemarropa y angulado, que aunque invalidado por fuera de juego, demostró de qué estaba hecho. Ese fue el momento cumbre del partido, un tapadón increíble en una jugada inválida.
Lo que viene
No se pierda los análisis de los duelos de octavos, previos y posteriores, aquí en su rincón amable, lleno de porte y de poesía.
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