jueves, 27 de mayo de 2010

El Rey de La Plata

Hace poco más de un año, proveniente del Boyacá Chicó, llegó el negro a La Plata. El técnico de momento (Madelón) no le tuvo mucho confianza, pero no se le puede juzgar por ello; el torneo estaba en marcha y Marco recién daba sus primeros pasos en las canchas argentinas... Así que se contentó con enviarlo a las reservas... Por su lado, Marco comenzó a ponerse a punto, tal y como era necesario para alcanzar su meta.

No tuvo nada que ver en el milagroso 3-0, que en los últimos minutos de la promoción del año pasado salvó a Gimnasia y Esgrima de La Plata del descenso. Pero benefició mucho de él: su temporada a venir en el fútbol de primera sería inolvidable.

Quién lo iba a pensar, en solo un torneo y a sus 19 años, Marco se elevaría como un goleador considerado y codiciado en el fútbol argentino. Si observamos con detalle su posición en la tabla de artilleros del Clausura 2010, su primer torneo completo como jugador de primera división, se nota que lo único que lo separa de Mauro Boselli son tres goles de penal. De haber pateado los penales de su equipo, Marco Pérez, en su primer torneo en Argentina, hubiera podido ser el goleador.

Puede ser atípico que este espigado flaquito tenga una cabeza fuerte. El jugador colombiano pierde fortaleza mental al volverse conciente de sus capacidades, pero resulta un buen augurio ver que "Sombra" Pérez sigue la tendencia contraria. Entre más enfoque recibe parece performar mejor.

Suena en el horizonte de River, Gimnasia se lo quiere quedar. En las tribunas del Bosque se cansaron de gritar "Negro Negro", sin viso alguno de racismo. En este fútbol el tono con el que te dicen negro cambia dependiendo de tu calidad. El racismo no aparece con el color de piel, aparece con la pobre capacidad futbolística. Y de esa Marco no tiene.

Llegaron los definitivos juegos de la promoción, y Marco terminó de demostrar su clase. A él le tocó meterle primero, y luego el segundo, él mantuvo a gimnasia y esgrima de la plata en primera división, pero no se vanagloria sólo. Marco es un jugador de equipo, sus declaraciones lo prueban, su actitud en el campo lo demuestra. Corretéa defensas cuando pretenden plantear, y los deja atrás cuando necesitan marcarlo. Marco celebra con sus compañeros y es cálido en su efusividad.

...y define con la sangre fría que mistifica a un goleador de raza. Ya demostró que su llegada a este fútbol no obedeció a la suerte, ni que su éxito es flor de un día. La pregunta ahora será hasta dónde podrá llegar? Nuestra predicción es que llegará tan lejos como él mismo se lo permita.

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